Inicio Conciertos y Live Vetusta Morla y su ritual de folclore, arte y música conquistan Madrid...

Vetusta Morla y su ritual de folclore, arte y música conquistan Madrid [Crónica + Galería]

Cuatro años y un día después de su famosísimo concierto en la Caja Mágica, Vetusta Morla volvía ayer a hacer historia en Madrid. Este viernes, el sexteto de Tres Cantos reunió a 35.000 personas en el Wanda Metropolitano de la capital para presentar en directo su último trabajo, ‘Cable a Tierra’. Y de qué manera.

El grupo de indie rock volvió a dar un auténtico recital, llenando cada rincón del estadio de la única forma que sabe: con magia, emoción, letras poderosas, mucha sensibilidad, un gusto exquisito en cada detalle y unas canciones convertidas ya en himnos que pusieron al público a bailar durante más de dos horas.

Un ritual, en palabras de Pucho, de ‘amor, amistad, poesía y arte’, que comenzó con canciones de su más reciente disco, como ‘Puñalada Trapera’, ‘El Hombre del saco’ o ‘Corazón de Lava’, que continuó con clásicos como ‘Copenhague’, ‘23 de Junio’ o ‘Consejo de Sabios’ (a la que se unió el rapero argentino Wos para hacer vibrar el estadio) y que terminó por todo lo alto con sus dos grandes himnos ‘Cuarteles de Invierno’ y ‘Los días raros’.

En total, un setlist de 26 canciones de un grupo de una sensibilidad contagiosa que explora el territorio de lo folclórico y de lo tradicional como ningún otro, que demuestra gira tras gira que no tiene rival en nuestro país y que a pesar de arrollar allá por donde pasa, se muestra honesto, cercano y siempre humilde. Tuvo tiempo Pucho de dar las gracias a los asistentes por permitir cumplir su sueño, no se olvidó de recordar que tenemos que ser agradecidos y tampoco dudó en hacer un llamamiento  para demandar ayudas públicas al sector de la música, tan herido durante los dos últimos años. ‘Seamos conscientes de la suerte que tenemos. De todas las cosas bonitas que nos unen’, dijo en cierto momento de la noche.

Comments

comments

1994. Madrid. Música, fotografía y conciertos, para qué más.