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BBK Live 2025: Tormentas, talento y orgullo local en las alturas de Bilbao [Crónica + Galería]

Bilbao volvió a vestirse de música del 10 al 12 de julio con una nueva edición del BBK Live, que una vez más reafirmó por qué es uno de los festivales más importantes del sur de Europa. Tres días marcados por los contrastes —de lo climático a lo estilístico— en los que miles de personas se sumergieron en un mar de emociones, ritmos y paisajes sonoros.

La edición de 2025 no solo reunió a nombres de referencia mundial como PULP, Kylie Minogue, BICEP, Bad Gyal o The Blessed Madonna, sino que también puso el foco en el talento local, con una selección de artistas vascos y estatales que brillaron en distintos espacios, consolidando al BBK Live como un festival que no solo importa cultura, sino que también la celebra desde casa.

Jueves 10: euforia colectiva y orgullo local

Pocos festivales pueden presumir de arrancar así: un día soleado, sin una nube en el cielo y con el público entregado desde primera hora. El jueves fue una jornada de disfrute total, con una programación que combinó grandes nombres internacionales con una representación local más que notable.

Uno de los momentos más vibrantes fue el concierto de Ca7riel y Paco Amoroso, que pisaban por primera vez la ciudad con una descarga explosiva de beats, guitarras y actitud. El público vibró con cada tema, en un show que dejó claro por qué son una de las propuestas más frescas del panorama hispanoamericano.

En paralelo, y pese a coincidir en horario, HOFE dio un recital memorable. Su concierto fue pura conexión, con letras que resonaron entre el público local y una puesta en escena directa, potente, sin artificios. Una actuación que merece ser recordada entre lo mejor del día.

También brillaron con luz propia otros nombres de aquí como Mirua, Eider y el dúo Tatta & Denso, quienes ofrecieron conciertos sólidos, honestos y llenos de identidad. Un reflejo de la riqueza de la escena vasca, que tuvo un protagonismo real y no anecdótico.

La jornada se completó con actuaciones destacadas como PULP, con un Jarvis Cocker que sigue siendo sinónimo de magnetismo escénico, Kaytranada con su groove inagotable, y BICEP, que presentaron CHROMA con un AV set tan elegante como impactante. También dejaron su sello artistas como Michael Kiwanuka, Japanese Breakfast, Maria Arnal, Judeline, Wunderhorse, Cala Vento, Pablopablo o English Teacher.

En el escenario Lasai, situado en plena naturaleza, Olivia ofreció un set de electrónica pausada ideal para desconectar. Mientras tanto, en el escenario Johnnie Walker, tuvo lugar la primera edición de la fiesta Gorria, que contó con los potentes sets de Manuka Honey y Merca Bae, dos referentes del sonido club global, que encendieron la noche con una sesión híbrida entre ritmos afrolatinos, bass y electrónica experimental. Una propuesta sin pausas que puso a bailar hasta al más tímido.

Viernes 10: la tormenta antes de la calma

El segundo día del festival estuvo marcado por la gran tormenta que se desató a última hora de la tarde. Amaia, una de las artistas más esperadas, apenas pudo cantar durante diez minutos antes de que la lluvia obligara a suspender su actuación. El agua no dio tregua, y durante horas el futuro de la jornada fue incierto.

Pero si algo demostró el público del BBK Live es resiliencia y amor por la música. Cuando el temporal dio un respiro, muchos conciertos se retomaron, algunos con horarios comprimidos pero con más emoción que nunca. Rusowsky sacó adelante un directo íntimo y potente, y RAYE conquistó con una mezcla de sensibilidad y potencia vocal arrolladora.

El bosque electrónico de Basoa volvió a cobrar vida con nombres como Daniel Kelsan, Mattias El Mansouri, Moopie, Populous y Toni Bass, mientras que el escenario Lasai mantuvo la serenidad con sonidos suaves para quienes buscaban reconectar tras el caos meteorológico.

Polo & Pan devolvieron la alegría al recinto con sus melodías tropicales y psicodélicas, y ABHIR fue otro de los grandes nombres de la noche, confirmando su madurez escénica. Pero sin duda, el momento estelar fue Bad Gyal, que hizo historia en el escenario Nagusia con un show monumental: visuales, bailarines, sonido impecable y un setlist lleno de bangers que el público coreó de principio a fin.

El cierre quedó en manos de Richie Hawtin, leyenda viva del techno, que ofreció una sesión hipnótica y milimétrica que transformó Basoa en un templo del ritmo.

Entre los destacados del día también estuvieron Amyl and The Sniffers, Obongjayar, Jessica Pratt, Jalen Ngonda, Julieta, Carlos Ares, Sofie Royer, Sal del Coche, y Xsakara, uno de los nombres clave del rap euskaldun actual, que supo defender con garra su directo frente a un público empapado pero atento.

En el escenario Johnnie Walker, la segunda edición de Gorria estuvo a cargo del colectivo local JUGO3000, formado por Nusar3000, Drummie y Kinara, quienes cerraron la jornada. Su sesión fue un cóctel vibrante de breaks, bass y techno de energía cruda, que convirtió el escenario en una pista sin tregua, tan experimental como bailable.

Sábado 12: cierre de ensueño

La última jornada tuvo otro tono: más pausado, introspectivo en algunos tramos, pero lleno de emoción. El ambiente era relajado, con un público que alternaba descanso y fiesta mientras recorría los distintos escenarios.

Viva Belgrado emocionó con su mezcla de post-rock y screamo; Alice Phoebe Lou regaló uno de los conciertos más delicados y mágicos del festival; Amateur y Makaya McCraven aportaron color y textura con propuestas tan distintas como fascinantes.

Más tarde, llegó el turno de las grandes estrellas: Kylie Minogue, puro pop y nostalgia, convirtió el main stage en una pista de baile gigantesca; Nathy Peluso deslumbró con un show teatral y magnético; Carolina Durante levantó al público con su habitual mezcla de guitarreo, sarcasmo y velocidad.

The Blessed Madonna fue la encargada de cerrar Basoa, y lo hizo a lo grande, con una sesión que fue desde el house más clásico hasta el techno más vitalista. Mientras, nombres como L’Impératrice, Sparks, Sidonie, Pearson Sound, Jennifer Loveless, Oma Totem, Roman Flügel y Hydrogenesse completaron una programación que fue puro eclecticismo.

Y como cierre inesperado: Damiano David, vocalista de Måneskin, apareció en solitario para poner el broche al escenario Nagusia con un show íntimo y electrizante que sorprendió a propios y extraños.

Lasai, como en los días anteriores, ofreció refugio sonoro con el set de Vladimir Ivkovic, ideal para quienes querían terminar el festival en modo contemplativo. Y en el Johnnie Walker, la tercera edición de la fiesta Gorria corrió a cargo del colectivo bilbaíno EN1GMA, formado por Fukconnormal, Mina Galán y Olvido, que propusieron un cierre oscuro, elegante y profundo. Una sesión que combinó club, ambient, bass y texturas industriales, perfecta para sellar tres días de intensidad con identidad local y carácter propio.

Una edición llena de contrastes y emociones

Si hay algo que dejó claro el BBK Live 2025 es que lo local no es el complemento, sino el corazón del festival. La programación estuvo repleta de artistas vascos y estatales que no solo llenaron espacios, sino que dejaron huella. Desde los potentes directos de HOFE, Mirua, Tatta & Denso, Eider, Xsakara o Sal del Coche, hasta los sets de DJs como Olivia, Olvido, Mina Galán, Ntinitoo, Fukconnormal, Nusar3000, Drummie o Kinara, la representación local fue transversal, cuidada y celebrada.

Con el temporal y las emociones revueltas, nos despedimos otro año más de uno de los festivales que mejor sabor de boca nos dejan de todo el país. ¡Nos vemos el 9, 10 y 11 de julio del 2026 en Kobetamendi!