Inicio Entrevistas Repion con 201: “Es un marco recurrente que atravesamos en momentos...

[Entrevista] Repion con 201: “Es un marco recurrente que atravesamos en momentos bonitos”

Repion es el dúo formado por Marina Iñesta a la voz y guitarra y Teresa Iñesta a la batería y coros, acompañadas también en concierto de la bajista Iris Banegas. Las dos hermanas, originarias de Cantabria, llevan en activo desde 2011 e iniciaron el proyecto en su adolescencia. 

El pasado 21 de noviembre publicaron su segundo disco 201, bajo el sello discográfico Mushroom Pillow Music. Este sigue su actual trayectoria, una mezcla entre el grunge y el pop, con estribillos pegadizos y letras gritonas.

Ya hace dos meses que sacasteis vuestro segundo disco 201 y ya habéis hecho los primeros conciertos de la gira, ¿cuáles son las sensaciones de recibimiento?

Marina: Pues muy buenas, la gente ya se sabe de las canciones, estamos flipando un poco. Incluso cuando las presentamos en Madrid, que habían pasado cinco días, ya se sabían los temas. Tenemos la sensación de que la gente se está escuchando el disco de principio a fin, y eso es muy gratificante.
Teresa: Sí, totalmente, estamos muy contentas por ese lado. La gente se ha merendao’ el disco muy rápido y nada, la verdad es que antes de sacar un disco es lo que más te ralla normalmente, lo que más te preocupa.
Marina: Y ya como que hemos podido respirar y ahora solo queda disfrutar, que es tocar las canciones en directo en toda España, y México, y ya está.

¿De dónde surge la necesidad de crear este segundo disco?

T: Pues es que no paramos de componer nunca, entonces surge de haber terminado lo anterior.
M: Sí, ya hemos estado girando mucho tiempo el trabajo anterior que era bueno, cuando ya llevas un tiempo tocando las mismas canciones, es como que ya nuestro cerebro pide componer temas nuevos y eso se traduce en que los grabamos.
Al final, conversaciones con el sello de “Oye, tenemos temas nuevos.” y nos dicen “Oye y no habéis pensado en hacer un disco” y nosotras decimos “Pues a lo mejor es hora”.
T: Es una dinámica que nace desde que somos adolescentes, hacer canciones juntas, es que no sale solo nuestra cosa.

Como habéis dicho lleváis casi quince años juntas y además sois hermanas, ¿cómo son las dinámicas del proceso creativo?

M: Pues tenemos dos tipos de dinámicas, una es en el local de ensayo, venimos las dos con la intención de componer con ideas que tenemos en el móvil grabadas, que traemos de casa, o que hemos grabado juntas, estando juntas con la acústica y venimos al local y les damos forma y terminamos letras y tal.
Y luego otras veces, cada uno en su casa, de repente del tiro le sale una canción y luego ya le terminamos de dar forma aquí en el local.
T: Yo siempre, creo que ambas, siempre estamos pendientes de dónde puede estar ese momento de lucidez e inspiración que a veces parece mágico. Yo aunque esté en el metro, aunque esté viajando con la furgoneta, aunque esté en cualquier lugar, como que siempre tengo una pequeña antena encendida porque cualquier evento mínimo, cualquier observación, puede desembocar con una canción.

Yo entreveo un tono autobiográfico quizás en este disco, ¿cuáles son las influencias de ellos a nivel literario, cultural o de otros grupos?

M: Pues nosotros siempre nos hemos fijado mucho en las letras. Cuando escuchamos una banda nos engancha cuando vemos que el mensaje rico tiene riqueza.
T: No nos gustan mucho como las frases gratuitas, ¿sabes? Nos gusta que las canciones, además entender el contexto de una canción, a mí me encanta. De hecho en Repion siempre bueno, o casi siempre, como metemos algún tipo de elemento que te atea a una realidad tangible, ¿no? Como, no sé, muchas canciones, estoy pensando: que si el marco de la puerta, que si las columnas, que si ir por allá y por acá, como algo que evidencie que nos estamos refiriendo a una cosa real.
Entonces yo cuando escucho una canción de quien sea, me gusta sentir, aunque sea mentira, pero que está hablando de algo que es real.Y hay como, bueno, una gran influencia para nosotros ha sido a lo largo de los años, aunque ahora ya es verdad que hace mucho que no la escuchamos, pero este tipo de escritura la defiende muy bien, por ejemplo, Quique González, que es un cantautor al que hemos seguido toda la vida y al que admiramos un montón.
M: O bueno, Amaral, cuando escriben también son letras muy reivindicativas, pero también muy personales, bastante profundas que te remueven. O sea, no sé, que escuches una canción y te haga ponerte los pelos de punta, o que te haga llorar, o que te haga estar de mejor humor.
T: Tiene mucho que ver la melodía y la música también, pero las letras. Entonces nosotras hemos, yo qué sé, tenido siempre buenas referencias en ese sentido.

No sé si queréis desvelar lo que hay detrás del título 201, o queréis que siga siendo una incógnita.

M: No, no nos importa desvelarlo (se ríen).
T: Es el número de una salida que nos lleva en Cantabria a la casa de nuestros padres.
M: Y que la vemos recurrentemente cuando volvemos a casa, ya sea en verano, de la playa, o cuando volvemos de Madrid y tal. Siempre veíamos ese cartel ‘salida 201’ y entonces fue como, “wow”, es un número que nos gusta.
T: Es un marco recurrente que atravesamos en momentos bonitos además: de estar allí, de componer, de visitar nuestra casa.

Bueno, y sí que se aprecia que hay un gran empeño por apostar por la música en físico en un momento en el que todo es efímero, todo es en digital.

T: Hombre, es que si no parece que no cuenta, ¿no? (bromea).
M: Total. Yo me acuerdo, Entre todas lo arreglamos, el EP, nos empeñamos. Que lo sacamos y le preguntamos “Pero ¿saldrá un vinilo, no? Porque eso hay que materializarlo de alguna manera para que perdure forever.”
Va a haber un apagón, va a haber una guerra mundial, pero el tocadiscos… Bueno, no sé si con la guerra mundial va a haber electricidad, pero bueno por lo menos el objeto, el objeto.
Y nos hace ilusión siempre tener nuestros trabajos en formato físico. Y sí. Y que la gente lo tome como parte de su colección, ¿no? Y que se lo escuche desde el principio hasta el final.
T: Sí, y que además da la sensación de que, aunque pensemos que el archivo digital perdura más, en realidad no es así, porque enseguida cambias de móvil, enseguida aquello se queda en una biblioteca, en una galería que realmente no revisitas. Y sin embargo, pues una colección de discos quizás es algo que sí que es más difícil que se pierda que un archivo digital, ¿sabes? Y a mí esa idea me gusta mucho también.

¿Qué creéis que diferencia este disco de vuestros anteriores proyectos?

T: Somos más mayores (se ríe).
M: Puede ser, sí. Somos unas mujeres adultas en el mundo adulto que llevamos diez años en Madrid. Hemos dejado que los problemas adolescentes ya no sean el epicentro y ahora son nuestra vida, la vida cotidiana.
T: Son otras vivencias, porque nosotras hemos crecido y hemos vivido cosas diferentes y no las mismas cosas nos emocionan de la misma manera o nos emocionan, hemos encontrado otras nuevas. Y también yo creo que hay cierta madurez en el sonido y en lo que viene a ser la producción en sí también, que está como…
M: Creo que es un álbum que tiene muchos moods y muchas texturas es más homogéneo, a lo mejor te diría, como que tiene más solidez. Y hemos estado muy encima, Teresa y yo, desde el principio hasta el final, teniendo más claro lo que queremos.
T: Alguna referencia más clara.
M: Hemos estado muy mano a mano con Santi, productor. Hemos estado muy encima de la producción junto con él.
T: Ha sido un disco literalmente hecho entre tres personas, que somos Marina, Santi y yo. Y bueno, gran trabajo para ser solo tres. Si te fijas en las producciones de los grandes artistas, de las grandes multinacionales ya hacen falta 28 personas para hacer una canción. Nosotros hemos hecho entre tres el disco entero el disco entero y mira qué bien ha quedado.

En febrero actuaréis en México, ¿qué otros sitios os gustaría visitar? ¿qué otros países os gustaría visitar para tocar?

M: Pues a mí toda Latinoamérica.
T: Claro, nos gustaría visitar toda Latinoamérica.
M: Y luego ya, pues Europa, ¿por qué no? O sea, eso de que solo se puede girar en Europa si tocas en inglés, creo que se debería desmitificar, ¿no?
T: Claro, hay mucho indie por ahí repartido por Europa.
M: Exacto, y el español lo habla mucha gente y es un lenguaje bastante universal. Así que yo creo que por todo el mundo. Me gustaría ir a Japón, no sé: The sky is the limit.
T: Nosotras queremos llevar nuestras canciones lo más lejos posible al lo mayor número posible de sitios.

¿Y en qué festival eso molaría tocar, que no hayáis podido ir aún?

Al unísono: En el Primavera Sound.
T: Y no es por nada pero a ver si nos meten en el recinto del BBK, ¿no? Que siempre nos tienen como en la periferia del festival por fuera.
M: El Cruïlla, el Primavera.
T: El Vida, el Embassa’t también es muy guay.
M: A mí me gustaría ir a Glastonbury, why not? y alguno de Estados Unidos y el Vive Latino.

¿Os sentís referentes como mujeres que hacen música? ¿Cuál creéis que es la importancia de crear estos referentes?

T: Sí nos sentimos como referentes, porque tampoco… Ahora ya hay un ecosistema de mujeres tocando un poquito más grande. Además, te das cuenta, Repion es un grupo un poco familiar en un sentido, en plan de que vienen familias a vernos con niños.
M: Y hermanas que nos dicen “Nosotras tocamos”. Y nosotras les decimos “Pues haced una banda y darle caña, porque es lo mejor”.
T: Nosotras, por ejemplo, no tuvimos eso. No tuvimos artistas, por lo menos unas artistas con las que pudiéramos hablar como nosotras cuando vienen las niñas, ¿sabes? No había bandas ni igual de tías tocando tanto en circuito de bandas.
Nuestros padres. Sí que hemos tenido la suerte de que nos han llevado desde muy pequeñas a ver un montón de música en directo pero igual no había la oportunidad como hay ahora de ver un montón de tías tocando así como de cerca.
M: Sí que hemos escuchado muchas bandas de mujeres a lo largo de nuestra infancia.
T: Pero es muy importante, ¿sabes por qué? Porque nosotras hemos crecido en una temporada un poco extraña en la que no era habitual para niñas pequeñas tocar la guitarra eléctrica o la batería. Ahora sí que hay niñas pequeñas tocando guitarra eléctrica y batería. Pero cuando nosotras éramos niñas no lo había. Entonces creo que precisamente las nenas que están creciendo ahora sí están viendo que se puede, que tienen el derecho, igual que cualquier niño, a subirse a un escenario y a tocar. Porque yo creo que lo que había antes era una sensación de que no era su sitio, no era su lugar. Y ahora obviamente nosotras y todas nuestras compañeras estamos demostrando que así es.
Y me da mucha pena porque parece que hubo un momento en el indie español en el que había este discurso de que las mujeres tocaban peor o que las bandas de mujeres sonaban mal, cosa que siempre me ha vuelto muy loca, me ha enfadado muchísimo. Pero luego también yo pensaba: “¡No te jode!, si los niños empiezan a tocar con ocho años y las chavalas empiezan a tocar con veinte, por supuesto que hay una diferencia, ¿sabes?” Y eso afortunadamente ya se está acabando, cada vez hay más calidad, por supuesto que hay pavas ahora mismo en España que tocan increíble, pero falta que se nos vea más. Entonces Marina y yo formamos parte de todo eso y es la hostia
M: Y orgullosas.

No sé si cuando estáis en gira estáis también componiendo. ¿Ya tenéis algo en el horizonte de cara a próximos proyectos?

T: Siempre hay algo en el horizonte, sí, sí.
M; Sí, sí, sí. Siempre hay canciones. Incluso a veces en las pruebas de sonido aprovechamos para tocarlas. Siempre tenemos una pequeña idea, cancioncilla que nos resuena en el cerebro.

‘Atocha’ es un cierre intimista pero alegre, ¿consideráis 201 es un disco de amor o de desamor?

T: Hostia, desamor.
M: Yo no diría que es una cosa u otra porque hay canciones… Por ejemplo, Atocha es una canción de amor. Es verdad que es un amor un poco agridulce porque estás como hablando de en pasado. Hablando en pasado de esa persona que ya no está contigo. Estás despidiendo a esa persona, la anhelas todo el rato y te acuerdas de las cosas bonitas que compartías con esa persona en el ámbito cotidiano. Y luego hay otras canciones que son de despedida, de ruptura.
T: No es desamor, porque no dejas el amor, es como una especie de amor agridulce.
M: Y dejas un poso de que el amor que ha habido ha sido bonito.
T: Sí, no es un plan amor-desamor-despecho.
M: No es despecho, es amor sano.
T: ¡Qué mayores somos! (se ríen).
M: Por ejemplo, la de Tu/Mi Colonia del 2023, del disco Repion, esa sí que es rabiosa. Habla de ‘es que no quiero que seas una canción porque no te lo mereces’. Ahora no es así: he podido disfrutar de un amor bonito, verdadero y que es sano. Porque ahora nosotras, gracias al cosmos, a nuestra vida, hemos aprendido a qué personas arrimarnos. Entonces cuando tú cortas con esa persona, estás triste pero te alegras de haber podido compartir todo eso con ellos, ¿sabes?
T: Total, este es desamor o de amor? Es de amor agridulce.
M: Este es una oda al amor.
T: Efímero como la canción de Tulsa. Exacto, como la canción de Tulsa, que la queremos.

Este 2026 estará lleno de conciertos de Repion, tanto de 201 como de su disco Repion en acústico (2025) donde visitarán multitud de ciudades españolas.

Me gusta descubrir grupos pequeños, indies y emergentes y siempre buscando bandas locales allá donde vaya (support ur local band!). Me gusta el rock, el punk, el ska y cualquier cosa que pueda gritar y bailar.