A Karavana le basta una sola escucha para atraparte. Gonzalo (voz y guitarra), Emilio (bajo) y Jaime (batería) han encontrado en el pop rock un lenguaje propio: directo, melódico y atravesado por una energía que oscila entre la urgencia y la vulnerabilidad.
Karavana viene de publicar Entre amores y errores (2024), su segundo LP, un trabajo en el que retratan los anhelos, los miedos, las miserias y las pequeñas victorias de toda una generación. Autoeditado y concebido bajo sus propias reglas, el disco funciona como una clara declaración de intenciones: diez canciones atravesadas por la honestidad, el vértigo emocional y una pulsión casi salvaje que recorre todo el álbum.
Sin embargo, en sus conciertos el grupo no se limita a este nuevo capítulo. En el setlist conviven canciones de toda su trayectoria, en un repaso que conecta sus distintas etapas y reafirma la evolución de su sonido sobre el escenario.
En lo musical, Karavana mantiene intacta la identidad que les ha hecho destacar dentro de la nueva escena guitarrera. Siguen presentes esas guitarras afiladas, crudas y cuidadosamente construidas que dialogan entre el rock y el pop sin perder contundencia. Antes de este nuevo trabajo llegó Muertos en la disco (2021), su álbum debut publicado junto a Vanana Records, precedido por el EP No pegamos nada (2020).
En sus primeros trabajos se podían detectar ecos de The Strokes, The Vaccines o Wallows. Sin embargo, con este nuevo álbum, Karavana parece haber terminado de forjar su propia identidad. La experimentación constante y el «buenrollismo» en el estudio, como ellos mismos lo describen, han dado forma a un sonido mucho más personal, libre y reconocible.
Al mal tiempo, buena música. Vuestro primer disco llegó en plena pandemia, pero este segundo álbum aparece en un momento muy distinto para la banda. Si echáis la vista atrás, ¿qué diríais que habéis aprendido durante todo este viaje?
Emilio:
Sobre todo, que si queremos que las cosas salgan exactamente como las imaginamos, tenemos que implicarnos nosotros en cada parte del proceso. En este disco, al ser autoeditado, hemos podido dedicarle muchísimo más tiempo y estar pendientes de cada detalle. Con el primero todo era más rápido: entramos al estudio con unos tiempos mucho más limitados y eso también condicionaba la forma de trabajar. Ahora hemos tenido más libertad para probar, equivocarnos y construir el álbum con mucha más calma.
Jaime:
Esta vez todo nació de una forma mucho más natural. En nuestro local no existía «el día de grabar»; todos los días podían ser días de grabación.
Emilio:
Y eso ha hecho que también cambie nuestra manera de componer. Bastaba una frase o una idea pequeña para empezar a construir cosas alrededor. Normalmente, cuando vas a un estudio externo, llegas con la canción prácticamente terminada. Aquí hemos podido permitirnos experimentar más y dejar que los temas crecieran sobre la marcha.
Gonzalo:
Con la última nos pasó muchísimo eso. De hecho, teníamos la maqueta guardada como «El final versión 50».
Emilio:
Al principio la llamábamos «Los Killers» porque tenía algo de Mr. Brightside, pero fuimos cambiando estrofas, puentes y estructuras hasta que terminó convirtiéndose en otra cosa completamente distinta. Al final, todo forma parte del proceso.
«¿Quién quiere más?» quizá sea el mejor ejemplo de esa nueva vía más experimental que atraviesa el disco. En este tema, el grupo amplía su sonido con nuevas influencias del rock británico, pasajes más oscuros y distorsionados e incluso momentos en los que lo electrónico aparece de forma puntual, según lo que pide la canción.
E:
Sí, esa salió bastante de Gonzalo, que escucha muchísima electrónica. Ahí nos permitimos jugar más con sonidos y estructuras que antes igual no habríamos explorado tanto.

«El tiempo» es el corte más sentimental y melancólico del disco, con imágenes como «invierno en Sevilla, las terrazas que son casa».
G:
Queríamos hacer una canción muy diferente a lo habitual, más lenta de lo normal, jugando incluso con el autotune y con otros recursos que no habíamos explorado tanto hasta ahora.
J:
Y en el próximo disco habrá que hablar de Galicia sí o sí…y de vieiras.
(Nota: Jaime es de Galicia, mientras que Gonzalo y Emilio son de Sevilla).
¿Sois de las bandas que salen entre semana a escuchar música por los bares para empaparse de la escena emergente?
J:
Vamos a muchos conciertos y apoyamos a nuestros amigos, pero nunca hemos sido demasiado de ese plan.
E:
Somos una banda cercana, pero de otra manera: vamos a tocar y después nos gusta quedarnos a disfrutar del momento, a gozar del festival como uno más.
G:
Y también bajar después a hablar con la gente que ha venido a vernos. A mí me gusta mucho ese rato. La gente es muy sincera con nosotros. A veces te dicen: «Esta canción la habría tocado en otro momento» o cosas así, y se generan conversaciones interesantes.
¿Las canciones hablan de vosotros directamente?
G:
En este segundo disco sí aparecen algunas crisis existenciales que nos representan bastante, forman parte de nuestra esencia, pero también hay muchas situaciones ficticias. En el estudio, muchas veces partimos de una historia y simplemente la contamos, la desarrollamos como si fuera un relato.
J:
Lo vemos como si hubiera que tomar una decisión: si la canción va más por el lado de los colegas o por el de una historia de pareja. Yo, por ejemplo, a veces lo veo como que la chica le ha dejado, y entonces uno piensa que debería acabar de una manera, mientras otro opina que no, que la chica hace otra cosa…y ahí se van construyendo distintas lecturas.
G:
¿Y si el dinero compra el amor? A veces hacemos casi un guion primero…y luego alguien escucha la canción y se inventa una explicación, y nos pregunta si hay algo detrás de esa realidad inventada.

Karavana con K suena más a filosofía que a banda.
G:
No te creas. La gente que lee poesía, por ejemplo, tiene la cabeza amueblada para otra cosa. Nuestras letras son otra cosa distinta.
E:
Queremos abandonar un poco la idea de escribir canciones excesivamente intensas, porque luego quizá la melodía no va en esa misma dirección.
Ya que habéis crecido tan influenciados por la música británica, ¿habéis ido a muchos festivales allí para empaparos de ese ambiente?
G:
He ido a uno bastante internacional en Lisboa, el NOS Alive, pero me encantaría ver cómo se viven los conciertos de artistas internacionales fuera. Siento que en España, como el inglés no está tan normalizado, no se vive igual.
J:
A ver a The Strokes iremos seguro.
¿Eso os lleva también a no componer en inglés, porque sentís que no os representaría igual o que no conectaría de la misma forma con la gente?
J:
Depende un poco del tipo de canción. Quizá rimar sea más fácil en inglés que en español.
E:
En inglés puede recaer toda la fuerza en una sola sílaba. Pero en español…la pronunciación lo condiciona mucho más; influye bastante en cómo acaba sonando todo.
Escribir letras no es tarea fácil. ¿Qué suele ir primero, la letra o la melodía?
G:
Lo hacemos bastante a la vez, pero las letras son lo más difícil. A veces tienes una melodía muy intensa, pero luego tu vida no es tan intensa…no se corresponde tanto con esa energía (ríe).
¿Qué es lo mejor de este trayecto?
G:
Lo mejor de todo esto es que lo estamos haciendo cuatro amigos.
J:
También está la sensación de salir a tocar en festivales grandes y en salas grandes. Subirte al escenario y ver a tanta gente cantando es algo que todavía seguimos procesando.
G:
Este mundo de la música va muy rápido; si te lo comes solo, puede ser una locura.
E: La verdad es que es alucinante actuar en festivales con escenarios 1 y 2 y que elijan venir a cantar tus canciones, pero también es increíble la experiencia de tocar en salas pequeñas.
También gracias a los festivales os dais a conocer a un público más amplio, y mucha de esa gente acaba después en vuestros conciertos.
Tema tras tema, Karavana se consolida como una de las propuestas más estimulantes de su generación. Ellos mismos definen su música como «guitarras sucias y letras cursis», aunque quizá en su evolución ni las guitarras sean tan sucias ni las letras tan cursis. Lo que sí permanece intacta es la importancia de ambos elementos en unas canciones que equilibran impacto emocional, sensibilidad melódica y una energía visceral.
En los próximos meses, Interestelar Sevilla, Les Arts Festival, Sonorama Ribera y Festival Mediterránea serán algunas de las paradas de una agenda que confirma el buen momento del grupo. El verano se presenta intenso para Karavana, con una gira de festivales que promete llevar sus canciones a nuevos escenarios y públicos.
Sin duda, habrá mucha Karavana sobre los escenarios y entre el público, para coger sitio, bailar y dejarse llevar en algún que otro pogo.


![Primavera Sound 2026: lluvia, The Cure y un momento histórico [Crónica + Galería]](https://www.recovery-magazine.com/wp-content/uploads/2026/06/IMG_8727-Segundo-dia-PS-2026-Fridaynoons-238x178.jpg)
![Noches del Botánico se rindió a la voz de Lia Kali [Crónica + Galería]](https://www.recovery-magazine.com/wp-content/uploads/2026/06/recoveryliakali-27-238x178.jpg)
![La Gossa Sorda volvió a Alicante: dos horas de memoria, reivindicación y canciones que nunca dejaron de sonar [Crónica]](https://www.recovery-magazine.com/wp-content/uploads/2026/06/900x900_web_LGS-e1781211226622-238x178.jpg)

![Primavera Sound 2026: lluvia, The Cure y un momento histórico [Crónica + Galería]](https://www.recovery-magazine.com/wp-content/uploads/2026/06/IMG_8727-Segundo-dia-PS-2026-Fridaynoons-100x75.jpg)
![Noches del Botánico se rindió a la voz de Lia Kali [Crónica + Galería]](https://www.recovery-magazine.com/wp-content/uploads/2026/06/recoveryliakali-27-100x75.jpg)
![La Gossa Sorda volvió a Alicante: dos horas de memoria, reivindicación y canciones que nunca dejaron de sonar [Crónica]](https://www.recovery-magazine.com/wp-content/uploads/2026/06/900x900_web_LGS-e1781211226622-100x75.jpg)
![Rigoberta Bandini inaugura la décima edición de Noches del Botánico [Crónica + Galería]](https://www.recovery-magazine.com/wp-content/uploads/2026/06/RigobertaBandini_RM-9-1-100x75.jpg)
![Amaia juega en Valencia [Crónica + Galería]](https://www.recovery-magazine.com/wp-content/uploads/2026/06/DSC04039-100x75.jpg)