La jornada arrancó a las 19:00 con Marina Domínguez, una de las propuestas emergentes de la escena zaragozana. La banda, formada por un grupo de amigas, llevó al escenario su particular propuesta de «pop para las amigas»: canciones frescas y directas, con letras cotidianas y un punto irreverente. Era además su primera participación en el FIZ, un paso significativo para un proyecto que ha ido haciéndose un hueco en la escena local.
Tras ellas llegó La Paloma, que empezó a elevar la temperatura de la sala a base de guitarras y un directo contundente. La banda madrileña se mueve con soltura entre el rock alternativo, el pop y el noise, combinando momentos de intensidad con canciones de clara vocación melódica.
A continuación, Repion tomaron el escenario con una propuesta que combina fuerza y sensibilidad. Las hermanas Marina y Teresa Iñesta demostraron su capacidad para construir canciones que parten del rock pero incorporan también elementos de pop y una marcada carga emocional. Su directo alternó pasajes más contenidos con momentos de mayor intensidad, dejando espacio tanto para las melodías como para unas guitarras que ganaron presencia a medida que avanzaba el concierto.
Con la llegada de Carolina Durante, la Sala Multiusos se llenó prácticamente hasta el fondo. El público ocupó la pista y las zonas posteriores de la sala, dispuesto a acompañar a la banda madrileña en uno de los conciertos más multitudinarios de esta edición. Y el calor, lejos de rebajar el entusiasmo, pareció convertirse en un elemento más de la noche: el público se mostró entregadísimo desde los primeros compases, cantando, saltando y respondiendo a cada uno de los temas que iban desde canciones de su repertorio más reciente hasta algunos de los temas más antiguos que han marcado su trayectoria.
Pasada la medianoche, La Casa Azul cambió por completo el ambiente. Guille Milkyway llevó a la Multiusos su pop electrónico y un repertorio que conecta con varias generaciones. La revolución sexual, Podría ser peor y otros de sus temas más conocidos transformaron durante buena parte del concierto la sala en una pista de baile.
La noche continuó también en el FIZ Club, donde Dupla, Sweet Drinkz y Ms Von Disko aportaron diferentes aproximaciones a la electrónica y a la cultura de club. La presencia de estos proyectos reforzó además el protagonismo de la escena aragonesa dentro de la programación.
El cierre del escenario principal corrió a cargo de Chelis, que celebró sus treinta años tras los platos con una sesión especial acompañada de los visuales de Héctor de la Puente.





































































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